Microrrelato: Desvario 75ACTO IPROFESOR DE FILOSOFÍA INFINITA ASTROCOSMOLÓGICAALUMNOS DE FILOSOFÍA INFINITA ASTROCOSMOLÓGICAGAFAS(Habla el PROFESOR con voz estridente y aguda)......y como en el pequeñísimo espacio que conocemos abunda lo que llamamos materia, en otros tipos de espacios abundarán otras cosas...(pausa para tomar aire: corta y gorgoteante, tosecilla nerviosa, se ajusta las gafas -pegadas a la nariz con celo- y se quita la tiza que se le ha ido acumulando en los gigantísimos bigotes).Bien...bien, bien, bien...¿Qué os iba diciendo?...Ah.Ya. Ese tipo de materia extraño puede f
Microrrelato: No puedes salirNo hay horizonte susurraba la escalofríante voz en mi oído. No puedes salir.Perplejo, levanté mis brazos y vi en su extremo dos enormes garras.
La Ciudad Negra ILa Ciudad era espesa y negra. Hacia ella se deslizaban incontables seres deformes, excavando para encontrarla de nuevo. Cavaban y cavaban sin descanso y, sin embargo, la Ciudad no aparecía. Consultaron lo mejor que pudieron los mapas grabados en las paredes. Sus extremidades, tan diversas, trabajaban conjuntamente para encontrar aquel lugar. Buscaban la Ciudad, la Ciudad que les devolvería la luz a través de la oscuridad.Consultaron, incluso, a los más deformes entre ellos, aquellos que ya ni siquiera se movían. Su tamaño había crecido y poco hacían ya, aparte de ocupar cuevas enteras. Los llamaban
La Lluvia de Sangre y el Mago Oscuro¿La Lluvia de Sangre le dejaría pasar? Incluso él, el mago oscuro más viejo de todo el planeta, no conocía la respuesta.Quería más poder, siempre lo hacía y sabía que el Poder Absoluto le esperara después de esa barrera.Siempre había creído, como muchos antes que él, que si era cierto lo que decían las profecías y la barrera de la Lluvia de Sangre guardaba el Poder Absoluto detrás, entonces ningún poder existente en el mundo podría atravesarla, puesto que su fuerza sería también absoluta.Pero él había sobrevivido a treinta catac